Drunk

Posted on Updated on

Suena en la radio mi canción favorita, muevo mi cuerpo al compás de la música mientras cierro los ojos.

Su mano, hambrienta de mi piel, acaricia levemente mi espalda desnuda. Esa caricia se convierte en un abrazo alrededor de mi cintura.  Ambos, unidos por ese abrazo, nos movemos con el ritmo de la música.

Su aliento dibuja mi cuello, mientras me estremezco. No necesito más que ese abrazo para reconocer que lo deseo tanto como él a mí, pero esta unión va más allá de la piel.

Su abrazo me sumerge en el deseo, pero en el deseo de esa unión que va más allá de lo físico. Inicia lentamente el recorrido con los labios sobre la geografía de nuestros cuerpos, gemidos que hacen eco en la canción y una unión que trasciende en cada movimiento, que crece y se magnifica en una explosión de suspiros.

Se enciende el cielo o son las estrellas las que nos dan la bienvenida a esta nueva sensación que conocemos como amor.

 

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s