Month: May 2019

Vuela, mariposa

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Desperté cuando el reflejo del sol besó mis ojos.

Extendí una mano rozando la almohada, imaginando que estabas a mi lado.

Abracé la almohada imaginando tu pecho moviéndose al ritmo de tu respiración.

Acaricié tu etérea mejilla y sonreí.

Sentí la herida en el corazón, esa que aún no ha sanado y que espero pronto lo haga.

Dibujé tu perfil y besé tu recuerdo.

Te extrañé tanto que, el estar en cama abrazando tu vacío me pareció tan degradante que preferí dejar mis tibias sábanas.

Mientras tomaba el baño me convencía a mí misma que estaba mejor sin ti, que pese a lo que te escuchara decir, la realidad era apabullante y nunca podría tenerte junto a mí.

Me conformé con arreglarme coquetamente para salir a la calle. Había quedado en una cita.

Sí, había decidido probar otros labios y quizá otras camas, así tal vez, esa herida del corazón tendría besos en lugar de banditas.

Mi vida aún no se acababa, aunque tú no estuvieras en ella.

Ven

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Y es a ti a quien extraño, mi furibundo fantasma, mi amor de antaño.

Es a ti a quien quiero ver aparecer frente a mis ojos con cada palabra que leo.

Te recuerdo, te recuerdo tan bien que pareciera que no han pasado los años (o los siglos).

Mi amor de antaño, ven.

Siempre

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Y estás tú, siempre, siempre.

Mi pensamiento parte o llega a ti.

Presente, presente, cada vez que dejo a mi mente en libertad.

 

Quisiera robarle al tiempo

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Quisiera robarle al tiempo cinco minutos más cada vez que te tengo.

No quiero cerrar los ojos por el temor de perderme algo de ti: una palabra, un gesto, una caricia.

Te como con la mirada, igual que lo hace mi boca.

Adoro tu cuerpo y no me es suficiente, quiero besarte cada lunar, cada oscuro rincón que yo sólo puedo tocar.

Quiero oler a ti, fusionarme con tu piel y después, dormir abrazados.

Quiero conocer tu pasado, tu presente y ser parte de tu futuro.

Quiero amarte, olvidarte y después volverte a conocer sin que la angustia de saberte lejos me suceda.

Me siento yo en tus manos, sin necesidad de ser nadie más, quiero que sepas mis locuras, mis agonías, que veas cada parte que se ha roto y aún así, me ames.